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Neurointervencionismo en Acción: Innovación, Desafíos y Pasión - Entrevista a la Dra. Daniela Sosa

03/12 | Todas las sedes

Te compartimos una entrevista realizada a la Dra. Daniela Sosa, graduada de medicina en la Sede La Rioja de la Fundación Barceló en el año 2014. Es especialista en Neurología y Neurointervencionismo. Actualmente trabaja como neuróloga neurointervencionista en la Clínica San Camilo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el Hospital Interzonal General de Agudos "Eva Perón" (Ex Castex), el Hospital Nacional Alejandro Posadas y la Clínica Dim, de la Provincia de Buenos Aires.
Durante la nota conversamos acerca de su formación e innovación en el campo del neurointervencionismo. También sobre los retos y desafíos en el futuro de la especialidad y cómo ello impacta en la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué te llevó a especializarte en el campo del neurointervencionismo?
Decidí realizar neurointervencionismo por el interés que me genera la patología vascular cerebral aguda y crónica. Hacer esta especialidad me permite abordar el tratamiento de estas patologías utilizando técnicas mínimamente invasivas.
¿Cómo fue tu proceso de formación en esta especialidad y qué desafíos enfrentaste durante tu capacitación?
Para llegar a ser neurointervencionista primero realicé la especialidad de neurología y posteriormente realicé un “fellow” en neurointervencionismo junto con el curso superior del Colegio Argentino de Neurointervencionismo (CANI).
¿Cómo describirías el neurointervencionismo y cuáles son los principales avances que esta técnica ha traído a la medicina neurológica?
El neurointervencionismo es una especialidad que utiliza técnicas mínimamente invasivas permitiendo el diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades cerebrovasculares.
Antes de la aparición de estas técnicas, los pacientes con ACV isquémico agudo con oclusión de gran vaso no tenían opción terapéutica. En la actualidad existe la trombectomía mecánica, con un nivel de evidencia 1 A para tratar estos pacientes.
¿Qué tipo de patologías pueden ser tratadas a través de esta terapia endovascular y cuáles son los beneficios más notables en comparación con los métodos tradicionales?
En esta especialidad se diagnostican y tratan las patologías que puedan causar tanto un ACV isquémico como hemorrágico: aneurismas rotos y no rotos, estenosis intracraneana, enfermedad carotidea, trombectomía mecánica en el acv agudo, malformaciones arteriovenosas cerebrales y medulares, fistulas, hematoma subdural, embolización de tumores preoperatoria, etc.
En tu experiencia, ¿cómo ha mejorado el neurointervencionismo la calidad de vida de los pacientes con afecciones neurológicas graves, como aneurismas o ACV?
El ACV es la tercera causa de muerte y la primera causa de discapacidad en el adulto. En los últimos años se implementó la trombectomia mecánica la cual ha marcado un cambio radical en la evolución de los pacientes con obstrucción de gran vaso agudo.
Este tipo de procedimientos presenta ventajas frente a las cirugías convencionales de cerebro, logrando tiempos más cortos de recuperación y una rápida incorporación a la vida familiar, laboral y social.
¿Qué papel juega la tecnología en la práctica del neurointervencionismo?
Los procedimientos se realizan en una sala de hemodinamia. Se utiliza el angiógrafo para poder visualizar por radioscopia el procedimiento, el cual permite reconstrucción en 3D, medición y simulación de colocación de stent. Además, en la sala se encuentran el neurointervencionista, el anestesiólogo, el técnico en imágenes biomédicas y enfermería.
¿Qué importancia tiene el trabajo en equipo con otros especialistas en estos tratamientos?
Es importante el trabajo multidisciplinario para la selección de pacientes y llevar a cabo los protocolos dependiendo la patología a tratar. Un ejemplo es en el ACV agudo donde existe una ventana terapéutica de 6 horas para la trombectomía mecánica; por lo que es indispensable que el médico de emergencias, el radiólogo, enfermería y todos los trabajadores del sistema de salud de ese centro puedan seleccionar de forma adecuada el paciente y respetar los tiempos para poder brindar esta opción terapéutica.
¿Cuáles son los mayores retos que enfrentas en tu día a día como neurointervencionista?
Dentro de esta especialidad existen dos tipos de urgencia. Una de ellas es la hemorragia subaracnoidea aneurismática, la cual se sugiere la embolización en las primeras 24 horas del sangrado. La otra es la trombectomía mecánica en el ACV isquémico, que tiene una ventana terapéutica hasta las 6 horas del evento. 
¿Qué recomendarías a los jóvenes profesionales de la salud que estén considerando una carrera en esta especialidad?
El neurointervecionismo es una especialidad postbásica por lo que se requiere hacer una especialidad previa como neurocirugía, neurología o especialista en diagnóstico por imágenes. La formación se realiza en centros de alta complejidad que cuenten con la aceptación de CANI para la formación de especialistas.
Entiendo que, con el conocimiento, el avance de la tecnología y las técnicas se puede disminuir la mortalidad y cambiar la calidad de vida de las personas que presenten patologías de tipo vascular cerebral.